¿Y si le dijéramos que no tiene que conducir cientos de kilómetros para encontrar un refugio de esquisto? Como alternativa a las impresionantes pero más remotas aldeas de la Serra de Lousã, a sólo 30 kilómetros de Oporto, el municipio de Penafiel esconde un «tesoro» que acaba de ser reconocido mundialmente: Quintandona.
Situada en el extremo noroeste de la parroquia de Lagares e Figueira, la «Aldea Preservada de Quintandona» destaca por sus muros de esquisto, sus callejuelas estrechas y su ambiente pintoresco. Aquí, donde reina el silencio, la nostalgia se renueva con la vida que la aldea ha cobrado en los últimos años, gracias a diversas obras de reurbanización.
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Un pueblo honrado por las Naciones Unidas

Parte de la Ruta del Románico, este es uno de los pueblos «secretos» más bonitos cerca de Oporto. Aunque no es precisamente desconocido, desde que atrae la atención de los turistas, Quintandona sigue destacando por su ambiente bucólico.
En octubre de 2025, Quintandona dejó oficialmente de ser un «secreto» local al ser seleccionado por UN Tourism -una agencia especializada de las Naciones Unidas- para el programa de los Mejores Pueblos Turísticos. Como tal, el pueblo del distrito de Oporto forma ahora parte de una red destinada a territorios que demuestran un alto potencial de desarrollo turístico sostenible.
Un plató de cine (en tonos pizarra y esquisto)

En Quintandona, el esquisto y la pizarra dominan el paisaje, creando un ambiente visualmente cálido y acogedor. En nuestra visita al pueblo, paseamos por sus callejuelas, siempre con la cámara encendida, pues no faltan detalles que merecen ser registrados, como las flores cuidadosamente colocadas junto a las ventanas de las casas típicas, o los hórreos.
En el corazón del pueblo, destacan la picota y la capilla centenaria (con más de 200 años), así como su vibrante vidriera. El lavadero público, esencial en la vida agrícola de otras generaciones, está bien conservado; y en este viaje en el tiempo hay una parada más: la subida al Monte da Pegadinha, donde hay un impresionante mirador natural sobre el paisaje.
¿Le gusta comer? Pásate por Casa da Viúva

Nadie visita el pueblo de Quintandona sin hacer una pausa estratégica para comer o saborear un buen vino en Casa da Viúva – Wine Bar. Ubicado en una preciosa casa de piedra restaurada, este ‘spot’ ofrece algunos de los mejores sabores regionales, sin olvidar una cuidada selección de vinos. Detenerse aquí es sinónimo de disfrutar de una tarde de ocio con la barriga llena en un ambiente que respira tranquilidad.
¿Cómo llegar al pueblo de Quintandona?
Perfecto para una escapada de fin de semana, para llegar al pueblo basta con tomar la A4 en dirección a Penafiel y, en aproximadamente media hora, podrá cambiar el ruido del metro de Oporto por la serenidad más absoluta.
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