Si te gusta viajar sin vaciar tu cartera en vuelos largos, no te preocupes: cerca de Oporto hay una variada lista de lugares fantásticos esperándote . Por ejemplo, a una hora aproximadamente de la Invicta, hay un pequeño refugio verde lleno de leyendas, en pleno río Duero. Algunos lo llaman Isla de los Amores y otros Isla del Castillo.
Completamente deshabitada, la isla es una especie de santuario de silencio, al que solo se puede llegar en barco y kayak, o con el valor de quien conoce las corrientes. Situada en el municipio de Castelo de Paiva, este pintoresco pedazo de tierra es el punto de encuentro del río Paiva con la inmensidad del Duero, lo que lo convierte en un refugio salvaje y un destino de ensueño para muchos en verano.
La Isla de los (Des)amores

En la historia secular de Portugal, abundan las leyendas y los enigmas por resolver, y los (des)amoros son un tema recurrente. Es cierto que la trágica historia de D. Pedro y D. Inês de Castro es la que más domina el imaginario de la literatura portuguesa, pero está lejos de ser la única. En esta pequeña isla del Duero, de 29 metros de altura y 1400 metros cuadrados de superficie, también hay historias de corazones rotos.
Aunque parezca el escenario de un cuento de hadas, el desenlace es muy diferente. Cuenta la leyenda que una noble se enamoró de un campesino, pero las diferencias sociales y económicas no les permitían estar juntos.
Un día, otro hidalgo le pidió la mano a la joven noble y, a partir de ahí, el idílico paisaje dio paso a una escena de crimen digna de un thriller medieval. ¿Por qué? Bueno, se cuenta que, en su desesperación, el labrador asesinó al pretendiente de su amada a orillas del Duero.
Después de eso, decidió refugiarse con su media naranja en la isla, pero durante la travesía ambos jóvenes acabarían perdiendo la vida, engullidos por la fuerza de las aguas, o quién sabe si por el espíritu vengativo del noble asesinado.
Vestigios de otros tiempos

Si por un lado, este pequeño oasis deshabitado es conocido como la Isla de los Amores. Por otro lado, hay quienes la llaman Isla del Castillo, ya que aquí se han encontrado restos de una antigua torre de vigilancia, lo que permite suponer que en otros tiempos fue un punto geográfico estratégico.
Hoy en día, solo quedan los cimientos, es decir, los restos de lo que debió de ser una fortaleza medieval, tallados en la roca. Así que pasear por este paraíso fluvial del Duero no es solo buscar fantasmas y (des)amor, sino también viajar en el tiempo, entre ruinas y misterios acumulados.
Una experiencia de lujo desde Oporto.

Para llegar a la Isla de los Amores, la forma más segura (y habitual) es en barco o kayak. Pero si quieres vivir una experiencia de lujo en este pintoresco escenario, también es posible. ¿Cómo? Living Tours ofrece paseos en yate privado hasta la isla desde Oporto.
Con punto de partida en la Marina do Freixo, esta experiencia se puede vivir prácticamente durante todo el año, con precios a partir de 136 euros, incluyendo una cata de vino de Oporto, tabla de embutidos con productos regionales, champán y vino verde, y además la travesía de la presa de Crestuma-Lever.
Un paseo de lujo, perfecto para compartir con amigos o con tu media naranja, en una escapada a un refugio aislado de leyendas e historias, donde la naturaleza se muestra en estado puro. Aquí reina el silencio hasta la llegada del calor, cuando los veraneantes «invaden» la idílica playa fluvial que hay cerca de la isla.
Si buscas un lugar para escapar de la rutina y sentir el peso de la historia y el mito, la Isla de los Amores te espera. Pero ve con respeto: ¡hay lugares que, aunque los visites, nunca dejan de pertenecer al pasado!
¡No te quedes mirando los barcos! ¡Síguenos en Facebook, Instagram y ahora también en WhatsApp!